El seleccionado boliviano de rugby Seven cumplió este fin de semana su micro ciclo de entrenamiento en las canchas auxiliares del estadio Félix Capriles, de Cochabamba, continuando con el plan de llegar en buenas condiciones físicas, técnicas y tácticas a los Juegos Sudamericanos Cochabamba 2018.

Guiados por el entrenador argentino Sebastián Mandaradoni, el equipo boliviano se concentró en la capital valluna para continuar con su preparación en dos jornadas de arduo trabajo y que se lleva adelante gracias a que cada jugador se paga la estadía, la alimentación y el transporte, ya que este deporte no recibe apoyo de ninguna institucional gubernamental hasta el momento porque su certificación está en trámite.

El trabajo comenzó con la charla técnica el sábado antes de dar un homenaje al jugador Yafar Cavero Tejerina, quien falleció el mes pasado y fue parte del seleccionado. La jornada sabatina tuvo una agenda apretada porque se tocó la parte técnica desarrollando las destrezas individuales hasta el mediodía. Por la tarde, el grupo entrenó las destrezas grupales y el sistema de juego.

El domingo Madaradoni se encargó de trabajar en el aspecto de la parte física, las formaciones fijas y situaciones de juego, cerrando esta concentración con un almuerzo de confraternización entre los seleccionados.

Mandaradoni, quien llega a Cochabamba desde Argentina para cumplir con la labor de entrenamiento, se encarga de la parte física, técnica y táctica gracias a su experiencia como jugador y entrenador de varios equipos en su país.Además de impartir estos conocimientos, Mandaradoni observa el rugby como un deporte formativo para la vida del ser humano por los valores que se transmiten como la disciplina, el orden y la perseverancia.