El receso por las fiestas es siempre complicado para nuestro equipo. Por suerte, enero arrancó con mucha actividad para que los jugadores rápidamente se pongan a tono con lo que buscamos.

En el arranque del año fuimos a Punta del Este con un equipo que sirvió para terminar de definir el plantel que viajó a Wellington y Sydney.

Con varios de ellos mas los jugadores mas establecidos viajamos a la ciudad de Pinamar, en la costa, a unas cuatro horas de Buenos Aires, para tener una concentración en un lugar lindo, con mas aire que la ciudad, que nos permitió hacer una buena puesta a punto. Además, pudimos combinar con descanso y la posibilidad de ir armando un grupo que si bien mantiene a varios de los que estuvieron en los Juegos Olímpicos están rearmándose con varios jóvenes que estuvieron en su mayoría en los seleccionados juveniles.

Al mismo tiempo que estábamos en Pinamar otro equipo viajó al Seven de Viña, en Chile, la segunda etapa del primer Sudamérica Rugby Sevens. La idea esta temporada es ir buscando el recambio y por eso estamos probando con chicos jóvenes. Tener 25 jugadores rodando es muy bueno para nosotros ya que nos permite ver como se manejan, como se adaptan al mas alto nivel de seven y como crecen. Todo esto es muy gratificante.

Respecto del circuito sudamericano, en Punta del Este el equipo mostró personalidad para revertir un resultado que venía adverso en la final con Fiji y poder ganar. En Viña, con un equipo de menos experiencia, y con solo dos entrenamientos antes de la partida, los que ganaron la final fueron los fijianos; su mejor diferencia de puntos les dio el circuito, pero quedamos muy conformes con lo que vimos y con este circuito que ahora a partir de este año generó Sudamérica Rugby. Ojalá termine siendo uno americano con torneos en el norte.

Con el envión de este gran arranque del año viajamos a Wellington para encarar la segunda gira del HSBC World Rugby Sevens.

El objetivo general este año es distinto al que se había planteado en los últimos dos años. Estamos buscando nuevos jugadores aunque esto de ninguna manera le quita el foco a lo competitivo.]

En Dubai y Ciudad del Cabo fuimos en busca de una clasificación y no se dio aunque tuvimos un buen volumen de juego y nos gustó como los jugadores se adaptaron a lo que nosotros queríamos.

Fallamos en pequeñas cosas, en no poder cerrar los partidos – como el de Gales que teníamos para liquidarlo al finalizar el primer tiempo y dejamos escapar y a partir de ahí se hizo cuesta arriba. Lo mismo sucedió con Inglaterra: le dimos la última pelota, nos hacen un try, nos mandan a jugar al cuadro de abajo y ellos salen campeones. Son conjeturas internas que hacemos.

La realidad es que el juego parece estar y lo que ahora falta es la experiencia para cerrar partidos. Eso solo llega con el tiempo.

En Wellington y Sydney tenemos un equipo aún mas joven, pero tenemos confianza en los jugadores y el objetivo volverá a ser clasificar al oro en ambos torneos.