Se puede decir que Gastón Mieres lleva el seven en la sangre. Viniendo de la ciudad costera de Punta del Este, creció disfrutando del evento anual que allí se juega desde 1989, año en que nació.

Cuando solo existía el Seven de Hong Kong como el gran evento internacional y Dubai comenzaba a esbozar lo que hoy es, el Seven de Punta del Este comenzó a tomar una enorme relevancia internacional; fue una la tercer sedes del primer circuito del entonces International Rugby Board cuando comenzó lo que hoy es el HSBC World Rugby Sevens Series en la temporada 1999-2000.

Durante la década del ’90 fue uno de los grandes torneos internacionales al que los equipos querían ir, aprovechando el calor del verano, una de las mejores playas de Sudamérica y su vida nocturna. Tanto que la final solía comenzar habitualmente bien pasada la medianoche.

“Desde que arranqué a jugar al rugby crecí con el Seven de Punta; era un evento muy importante de la ciudad y se disfrutaba mucho de ir a verlo,” cuenta Tone Mieres que está recuperando su buen rugby tras una lesión de hombro que lo tuvo parado gran parte del 2016.

Golpeado en la primer Americas Rugby Championship, una operación y su consiguiente recuperación lo dejaron sin rugby hasta este 2017 cuando regresó con Los Teros justamente en el Campus de Maldonado donde se hizo famoso el Seven de Punta del Este.

Jugó dos partidos en la ARC 2017 y luego comenzó a enfocarse en el equipo de seven que en Hong Kong buscará la clasificación al HSBC World Rugby Sevens Series 2017-18.

“La preparación arrancó hace un mes y estamos entrenando tres veces por semana en el Estadio Charrúa,” cuenta el wing o fullback del club Lobos.

Ya comenzado el rugby de clubes, hay que combinar ambas disciplinas en la misma semana. “No es la preparación ideal, pero es lo que toca.”

El ex jugador del Valpolicella de Italia y el Coventry de Inglaterra tiene 45 tests y tantísimos torneos de seven con Los Teros, lo que lo hace una voz autorizada a la hora de hablar sobre los objetivos para Hong Kong.

“Obviamente, vamos como siempre a buscar clasificar al circuito. Va a ser un torneo durísimo, con equipos que se preparan muy bien para la qualy pero el objetivo es terminar lo más arriba posible.”

“Si llegáramos a clasificar va a haber que armar una estructura específica para el seven pero primero, obviamente, hay que luchar por ese objetivo y conseguirlo,” explica sin adelantarse.

Mientras estudia el Profesorado de Educación Física sigue teniendo el rugby en el centro de su vida. Los viajes a Punta del Este involucran más de 200 kilómetros por sesión.

“Es un esfuerzo grande que hago, yendo y viniendo desde Punta del Este a Montevideo, pero a uno le gusta que lo tengan en cuenta y disfruta de lo que hace así que es el único camino.”