Escribe Virgilio Neto (*)

Al finalizar esta columna en español, está su versión en portugués.

El 30 de noviembre de 1985, José Sarney y Raúl Alfonsín, ex presidentes de Brasil y Argentina, firmaron la “Declaración del Iguazú”, acuerdo de integración bilateral cuya fecha se celebra en Brasil como el “día de la amistad Brasil-Argentina”.

Poco importó el 31 a 0 para Argentina. Ambos equipos sudamericanos disfrutaron de los Juegos Olímpicos en Río.

En el universo del rugby, nuestros vecinos son una gran referencia y me arriesgo a decir que es en nuestro deporte en que gran parte de esta integración sucede. Más allá de aquí que en el sentido inverso. Pero sucede.

El 30 de noviembre me hizo reflexionar en el histórico de esta relación en la modalidad y la contribución del rugby argentino con el Rugby de Brasil.

Como me recordó Frankie Deges, cuando no había Google, todo argentino que venía a Brasil decía que había sido un “Pumita”. Y en ellos reposaban muchas esperanzas para el crecimiento del deporte, los resultados de un club y la competitividad de los torneos. Muchos pasaron muy lejos de ser Pumitas. Sin embargo, prácticamente todos, contribuyeron a la modalidad en Brasil. Ya sea dentro de campo o fuera de él.

Los Padilla

Para empezar, el Alphaville TC era el reducto argentino del rugby brasileño en San Pablo y fue por mucho tiempo el principal equipo del país. El San José RC -que posee un gran palmarés – tuvo como pionero el bonaerense Guillermo Collins y como colores el rojo y el azul, por influencia del club porteño Curupaytí.

Debemos mencionar al club “Talleres” en la ciudad de Recife (Pernambuco) y de la presencia de los argentinos en la región de los lagos de Río de Janeiro (Búzios), pero también en Curitiba, Belo Horizonte, Florianópolis, Porto Alegre y, por supuesto, el interior de Brasil.

Imposible en esta relación Brasil y Argentina no mencionar a la familia Padilla, sus seis hermanos y descendientes. El gran misionero Ubaldo Rivero, que desafortunadamente nos dejó este año. Nuestro ex capitán Sebá Arietti que nació en Entre Ríos y vino muy joven para acá.

Numerosos referentes que hacen un trabajo inmenso con los niños y ayudan a construir una cultura de rugby dentro de los clubes con base en los valores del deporte: disciplina, respeto, solidaridad, pasión e integridad.

Es cada vez más común la presencia – aún tímida – de atletas brasileños en equipos argentinos y las giras hechas por clubes de Brasil por Argentina. Obviamente la competitividad es mucho mayor; sin embargo, hay que pasar por estas etapas más fuertes y competitivas en la formación de un sólido rugby.

Sebá Arietti, ayer apertura de Brasil. Hoy famoso cantante de Inimigos da HP

En cuanto a rendimiento, los Tupis hoy tienen como entrenador el cordobés Rodolfo Ambrosio y como grandes nombres algunos atletas que nacieron en Brasil, pero fueron muy temprano vivir en Argentina, donde comenzaron sus carreras: Stefano Giantorno, Yan Rosetti y Caique Silva.

El CEO de la Confederación Brasileña de Rugby, Agustín Danza, también es argentino. Toto Camardón, Juan Rapetti, Matías Albina y Martín ‘Cuta’ Schusterman fueran entrenadores de las selecciones brasileras. Este último habiendo vivido en Brasil cuando pequeño, alfabetizado en portugués-brasileño, lo que le permitió hablar muy bien la lengua de aquí.

En 2011 estuve en Nueva Zelanda para el Mundial, en el juego entre Argentina y Rumania. Fui con una camiseta de los Pumas y una bandera de Brasil. Era una manera de demostrar respeto y admiración por el país y el rugby argentino.

Invercargil, NZ, en la previa de Pumas vs Rumania, RWC 2011

Muchos hermanos argentinos se extrañaban de mi afición por su selección y todos me agradecían esa pasión y deseaban que Brasil creciera en su juego. De igual manera, fue inmensa la hinchada de argentinos en los recientes triunfos internacionales de los Tupis.

Los ejemplos son muchos. Los protagonistas de esta relación, varios. ¡Pido disculpas por haberme olvidado de tantos!

Se trata de un “obrigado” (gracias) para todos los argentinos que contribuyen, contribuyeron y contribuirán al rugby brasileño.

Una relación de respeto, amistad, solidaridad, integridad y pasión. Si depende de nuestro deporte, el 30 de noviembre debe ser de gran celebración.

(*) Virgilio Franceschi Neto, 35 años, ex Gerente de Selecciones de Brasil entre 2010 y 2013. Fue conductor de Estação Rugby Clube, Rádio EW (Porto Alegre) 2013-2016. Es conductor del podcast Mesa Oval, por Central 3 (São Paulo) y comentarista BandSports. Colabora con sudamericarugby.org y está a cargo de las transmisiones de Brasil Rugby TV.

 

 

Argentina vs Brasil en el Estadio Charrúa de Montevideo en 1989

 

Reflexões sobre o 30 de Novembro: dia da Amizade Brasil-Argentina

 

Em 30 de Novembro de 1985, José Sarney e Raúl Alfonsín, ex-Presidentes de Brasil e Argentina assinaram a “Declaração do Iguaçu”, acordo de integração bilateral cuja data é celebrada, no Brasil, como o “dia da amizade Brasil-Argentina”. No universo do Rugby, nossos vizinhos são grande referência e arrisco-me a dizer que é nele em que grande parte desta integração acontece. Mais de lá pra cá do que no sentido inverso. Mas acontece. O 30 de Novembro fez-me refletir no histórico desta relação na modalidade e do contributo do rugby argentino com o Rugby do Brasil.

Como lembrou-me Frankie Deges, quando não havia o Google, todo argentino que vinha ao Brasil dizia que tinha sido um “Pumita”. E neles repousavam muitas esperanças para o crescimento do esporte, dos resultados de um clube e na competitividade dos torneios. Muitos passaram muito longe de serem Pumitas. No entanto, praticamente todos, contribuíram para a modalidade no Brasil. Quer seja dentro de campo ou fora dele.

Para começar, o – hoje extinto – Alphaville TC era o reduto argentino do rugby brasileiro e foi por muito tempo a principal equipe do país. O São José RC – que possui um grande palmarés – teve como pioneiro o bonaerense Sr Guillermo Collins e como cores o vermelho e o azul, por influência do Curupaytí. Por não falar no Talleres, na cidade do Recife (Pernambuco) e da presença dos argentinos na região dos lagos do Rio de Janeiro (Búzios), mas também em Curitiba, Florianópolis, Porto Alegre e, claro, pelo interior do Brasil.

José Sarney y Ricardo Alfonsín

Impossível nesta relação Brasil e Argentina não mencionar a família Padilla, seus seis irmãos e descendentes. O grande misionero Ubaldo Rivero, que infelizmente nos deixou neste ano. Nosso ex-Capitão Seba Arietti nasceu em Entre Rios e veio muito jovem para cá. Inúmeros tantos fazem um trabalho imenso com as categorias de base no Brasil e ajudam a construir uma cultura de rugby dentro dos clubes com base nos valores do esporte: Disciplina, Respeito, Solidariedade, Paixão e Integridade.

É cada vez mais comum a presença – ainda tímida – de atletas brasileiros em equipes argentinas e as giras feitas por clubes daqui para lá. Obviamente a competitividade é bem maior, entretanto é preciso passar por estes estágios mais fortes e competitivos na formação de um sólido rugby de rendimento.

Em se tratando de rendimento, os Tupis hoje têm como treinador o cordobês Rodolfo Ambrósio e como grandes nomes alguns atletas que nasceram no Brasil, mas foram muito cedo viver na Argentina, por onde começaram suas carreiras: Stefano Giantorno, Yan Rosetti e Caique Silva. O CEO da Confederação Brasileira de Rugby, Agustín Danza, também é argentino. Toto Camardon, Juan Rapetti, Matias Albina e Martín ‘Cuta’ Schusterman foram treinadores das seleções brasileiras, este último tendo vivido no Brasil quando pequeno, alfabetizado em Português-Brasileiro, o que lhe permite falar muito bem a língua daqui.

Em 2011 estive na Nova Zelândia para o Mundial, no jogo entre Argentina e Romênia. Fui com uma camiseta dos Pumas e uma bandeira do Brasil. Era uma maneira de demonstrar respeito e admiração pelo país e pelo rugby argentino. Acabei sendo parado por muitos hermanos que estranhavam minha torcida pela seleção deles. Aquilo não devia ser estranhado, mas todos me agradeciam por isso e torciam muito para que o Brasil crescesse em seu jogo. Assim como foi imensa a torcida dos argentinos quando das vitórias dos Tupis nos jogos internacionais que têm disputado.

Os exemplos são muitos. Os protagonistas desta relação, vários. Peço desculpas por ter me esquecido de tantos! Um “obrigado” o para todos os argentinos que contribuíram, contribuem e contribuirão para o rugby brasileiro. Uma relação de Respeito, Amizade, Solidariedade, Integridade e Paixão. Se depender do nosso esporte, o 30 de Novembro deve ser bastante celebrado.