Poco importará la diferencia de nueve puntos entre puntos entre Uruguay y Canadá cuando definan el pasaje al Grupo D en RWC 2019 el sábado en Montevideo.

Cuando Uruguay salga al campo de juego en el Estadio Charrúa el sábado, el enorme peso de la historia estará en sus hombros. Habiendo derrotado a Canadá 38 a 29 en la primera parte de la serie clasificatoria a Rugby World Cup 2019 para decidir el equipo que viaje a Japón como Americas 2, el sueño está al alcance de sus manos pero no lo suficientemente cerca como para relajarse.

El ganador en la sumatoria de puntos en la serie jugará en el Grupo D en Japón con Australia, Gales, Georgia y Fiji.

Tras el largo vuelo desde Vancouver, el equipo está recuperado, entero y con hambre. En el hotel de Los Teros, en las afueras de Montevideo, nadie habla de posibles festejos el sábado.

Canadá, que están desde el lunes en la ciudad, a un paso de las playas del Río de la Plata, aspiran a jugar mucho mejor que el sábado. Si las cosas les salen bien, podrían revertir los nueve puntos de diferencia para quedarse con la serie.

“Nos anotaron 17 puntos en diez minutos en Vancouver así que no hay forma de que nos entre en la cabeza subestimarlos,” dijo el octavo local Alejandro Nieto, que espera viajar a su segunda Rugby World Cup el año próximo.

“Está buenísimo saber que tus familiares y amigos van a estar en el Charrúa. Este partido lo venimos preparando hace tres años y sabemos que depende de nosotros.”

Uruguay tendrá un raro lujo en el rugby internacional el sábado. El entrenador Esteban Meneses eligió los mismos 23 que estuvieron en el partido en Vancouver.

Liderados por el ala Juan Manuel Gaminara, nuevamente la presencia del ex capitán Rodrigo Capo Ortega podría ser clave.

“Ha sido muy bueno tenerlo en las últimas dos semanas,” dice quien de chico vio jugar al segunda línea como octavo y hoy es su compañero de habitación. “Sus consejos y ganas de estar aquí han sido una inspiración. La forma en que respeta a “Garrafa” (Gaminara) marca quien es como persona.”

Los canadienses tienen ocho jugadores lesionados, complicando la conformación de su equipos. Dos ausentes notables son el apertura Conor Braid, lesionado en un tobillo, y el wing Jeff Hassler, con fractura de pómulo. Ingresan Shane O’Leary y Brock Staller.

“La sensación general es que no tuvimos nuestra mejor actuación en Vancouver y hay mucho espacio para la mejora en todos los aspectos del juego. Los jugadores están enfocados pero también frustrados con la forma en que jugaron por lo que el desafío será cambiar esa frustración en algo positivo,” dijo el entrenador canadiense Kingsley Jones.

“Ese fue nuestro primer partido del año y se notó. Nuestras formaciones fijas estuvieron bien, pero estamos decepcionados con la defensa,”dijo el entrenador.
El partido se ganará o perderá sobre todo a partir de la fortaleza mental. Si Canadá saca una ventaja temprana podría tener un fuerte envión anímico. De igual manera, si Los Teros comienzan bien y extienden su diferencia, podría ser una larga tarde bajo el sol para los Cannucks.