David Jaramillo es el entrenador del seleccionado de Los Tucanes. Gracias al arduo trabajo de años, Colombia se incorpora desde este 2018 a las competencias nivel “A” de rugby XV de Sudamérica Rugby. El “Cabra” lo vive con mucho entusiasmo y con mucha energía para encarar el desafío.

¿Cómo será el 2018 a diferencia del año pasado?

Será un año bastante cargado para nosotros. En 2017 tuvimos solo dos partidos de rugby quince de mayores, y ahora que estamos en el nivel “A” tendremos seis. Además hay que sumarle las otras competencias.

¿Qué otros Torneos debe atender la Federación Colombiana de Rugby?

Los Juegos Sudamericanos, los Juegos Centroamericanos, el Valentín Martínez, el clasificatorio femenino a los Juegos Olímpicos de Juventud y el Menores de 20 “A”. Al Circuito de Seven ya lo jugamos.

¿Cómo se van a organizar?

Es la magia de la competencia. Nos obliga a trabajar de manera diferente, en el sentido que necesitamos más entrenadores en cancha y una mayor organización del staff. Eso va a ayudar a que la estructura crezca. Venimos trabajando día a día con más entrenadores en los juveniles para que esto suceda. Además, contamos con la asesoría de Francisco Scarpinelli para todo el rugby pero con especial foco en el quince. También hemos tenido que ampliar las áreas de fisioterapia, nutrición y medicina deportiva. Queremos llegar lo mejor preparados a cada una de las competencias.

¿Qué objetivos se plantearon para el 2018?

Ya metidos de lleno en lo que es la competencia de XV, nos plantemos como objetivo la preparación física. Tener las piernas preparadas para aguantar el nivel. Queremos superar nuestros números en competencias anteriores.  Tenemos claro que queremos jugar de igual a igual en el tema del rigor. Soportarlo y de estar forma salir a hacer nuestro juego, el que venimos practicando hace mucho. No queremos ser un decorado más del torneo. Buscaremos hacer algo parecido a lo que se hizo en el Seven, donde demostramos que el trabajo físico viene dándose junto al crecimiento en el juego. Queremos mostrar eso también sucede en el 15.

Haciendo un repaso hacia atrás, ¿Cuáles fueron las claves para este presente?

Indudablemente, la clave para encontrarnos en el nivel que nos toca hoy, fue el trabajo de desarrollo. Estuvo en las bases; en el plan que encabezó “Mauro” Henao para generar una estructura de trabajo. También el apoyo de Sudamérica Rugby ha sido fundamental, en especial por parte de “Pancho” Rubio –Gerente de Capacitaciones SAR – a la hora de hablar del juego.  Eso nos cambió mucho la dinámica. Sin dudas el mayor logro es haber seguido trabajando siempre sabiendo a donde queríamos estar. No cumpliendo solo por cumplir. Teniendo un plan claro. Ahora que nos metemos en el nivel “A” queremos rendir y eso modifica la forma de como trabajamos y la cabeza de los jugadores. Nos llena de alegría y nos impulsa a trabajar más fuerte.

¿Y mirando al futuro?

El rugby de Colombia creo que tiene dos años para acoplarse a este nivel y estar a la altura de los equipos en desarrollo de los países que están arriba. Buscaremos ir escalando.

¿Cuál es tu sueño?

Mi gran sueño es tener una competencia internacional completa y a nivel local una competencia profesional. Eso sería una increíble.