El triunfo de Los Teros en la reciente World Rugby Nations Cup no fue más que la confirmación de un trabajo bien hecho en la Unión de Rugby del Uruguay que da pasos constantes y firmes en pos de un crecimiento y un recorrido hacia el alto rendimiento.

Que su segunda celebración consecutiva en el torneo desarrollo que organiza World Rugby no fuera en el Estadio Charrúa, la bien llamada Tierra de Los Teros, es temporaria y lo que viene solo hace pensar en un futuro mejor.

Entre los recientes logros del seleccionado mayor uruguayo están la clasificación en febrero a Rugby World Cup, la doble Nations Cup y haber también clasificado su seleccionado de seven a Rugby World Cup Sevens, que se jugará en San Francisco el próximo mes. Su seleccionado juvenil participará en el World Rugby U20 Trophy en Bucarest, torneo que el año pasado se disputó, también, en Uruguay.

Hogar, dulce hogar

Ubicado dentro del arbolado Parque Rivera, el estadio fue construido en 1984 para el fútbol. En 1985 Los Teros jugaron contra Francia y si bien fue reacondicionado en 2006 cuando la URU comenzó a negociar su uso con la Intendencia Municipal de Montevideo, en mayo del 2012, no estaba en buen estado.

“Nos dimos cuenta entonces que este estadio podría ser un gran escenario para el rugby, que ya que la gente se acerca más a estadios,” cuenta Pablo Ferrari, actual Presidente de la URU, en aquel entonces Secretario. “Además, tenía una estructura que nos permitía crecer.”

Tras tomar el control del estadio a fines de 2012 en estado de semi-abandono, se encargaron lentamente obras para mejorar las instalaciones, se mudaron las oficinas de la URU allí, se reformaron las habitaciones y se instaló el alto rendimiento, cambio clave que condujo a la doble clasificación a Inglaterra 2015 y Japón 2019.

El primer contrato fue por 10 años para gestionar junto a la Asociación Uruguaya de Fútbol el espacio; ambas federaciones extendimos primero por diez años y ahora tenemos hasta el 2038, siendo el rugby quien está instalado fulltime en el Charrúa.

“Esto se debe a que la URU ha generado confianza con el gobierno nacional y el municipal, además de otras federaciones que nos permiten seguir avanzando con proyectos.”

Alta inversión

Desde que se ingresó al Charrúa hasta este año se invirtió aproximadamente un millón de dólares, incluyendo vestuarios, techos, 150 metros cuadrados de oficina, riego, iluminación, 450m2 de gimnasio techado, elementos de gimnasio.

“Los fondos surgen a través de los sponsors, el gobierno más la ayuda de World Rugby,” explica Ferrari, aclarando que así “nos ahorramos alquiler de gimnasios, dormies para concentraciones, el costo de alquilar oficinas. Esos ahorros los consideramos aporte del gobierno departamental y nacional.”

La llegada del Mundial Femenino Sub 17 a Uruguay le abrió la puerta a financiación para colocar pasto sintético, con capa de impacto aprobada por World Rugby y FIFA para recibir partidos internacionales. Se pondrán las luces que tiene Twickenham (“serán las de mayor impacto lumínico del país”). Se agregarán también dos vestuarios, una piscina para hidroterapia y se mejorarán los dormis.

Si bien la fecha de entrega tiene que estar lista para noviembre, se espera que se pueda disputar la Americas Pacific Challenge en octubre.

“Esto nos proyecta como una unión más fuerte, con mayor desarrollo, con crecimiento sostenido – cualitativo y cuantitavo – e involucrando a más jugadores en la alta competencia,” agrega Ferrari.

“En lo operativo, nos permite cambiar horarios ya que podremos jugar de noche, modificar la rutina de los espectadores y generar buenos espectáculos.”

Positiva actualidad

La actualidad del rugby uruguayo es altamente positiva, con un censo nacional poniendo al deporte como segundo detrás del fútbol en cantidad de jugadores federados, con más de siete mil jugadores. A nivel de las 65 federaciones deportivas, la URU está entre las cinco mejores calificadas en todos los sentidos – por resultados y por gestión.

Ferrari no se conforma. “Se puede crecer entre un 20/25% más en el área metropolitana. En el interior del país más del 100%.”

“Lo que no queremos perder en este crecimiento son los valores del rugby. El crecimiento queremos poder controlarlo y manejarlo.”

Para finalizar, sentenció: “parte del objetivo es tener más eventos internacionales y que World Rugby siga confiando en nosotros.”