La preparación es todo para el equipo de Brasil que por tercer Rugby World Cup Sevens consecutiva será el único representante en la rama femenina de Sudamérica Rugby.

Con un dominio absoluto en su región, las Yarras participaron del HSBC World Rugby Women’s Sevens Series en años anteriores, además de jugar en los Juegos Olímpicos de Río hace dos años.

Al quedar fuera del circuito en 2017 y 2018, la falta de competencia internacional ha generado la necesidad de una renovación en el concepto con que se prepara el equipo ya que desde noviembre del año pasado, han competido en tan solo tres torneos: el Sudamericano, el Hong Kong Sevens y el Canada Sevens en Victoria.

El dominio casi absoluto en Sudamérica sufrió un duro golpe cuando jugando en casa en Sao José dos Campos, las chicas M18 no pudieron con Colombia en el torneo clasificatorio a los Juegos Olímpicos de la Juventud que se realizarán en octubre en Buenos Aires.

Por ello, el foco general está orientado en el futuro, en un mayor desarrollo.

Entrenando de cara a RWC 7s con un grupo de mas de 20 chicas, el entrenador Reuben Samuel busca encontrar el mejor rendimiento de cara al compromiso mas cercano que es viajar a San Francisco a jugar nuevamente con la elite.

“Estamos llegando al fin de la preparación y estamos cansadas pero muy bien,” cuenta Baby Futuro, la jugadora mas representativa del plantel, con catorce temporadas en el seleccionado de su país.

“Desde que volvimos de Hong Kong y tuvimos una semana de descanso que no hemos parado.”

Con nuevo formato

Entrenando en un centro de Alto Rendimiento en la ciudad de San Pablo, el equipo que recibe apoyo económico tanto de Brasil Rugby como del gobierno, tienen el foco puesto únicamente en el primer encuentro contra Canadá.

“El formato no permite mirar mas allá del primer partido,” explica Baby sobre el cambio de sistema que se usará en San Francisco. “Tenemos a Canadá primero, son las cuartas del mundo pero están en pleno proceso de renovación, perdieron a Jen Kish y a otras jugadoras importantes.” 

“Si tenemos una chance en la vida, es ahora. La presión la tienen ellas y  vamos con todo a jugar ese partido.”

El rugby y la preparación han cambiado mucho desde que Brasil jugó internacionalmente por primera vez en 2004, con Baby en el equipo.

“Con certeza, el rugby ha cambiado física y tácticamente. Antes hacíamos pases de cinco metros y ahora son pases de 20 metros; creo que tenemos un rugby mas atractivo, con pases mas precisos y una calidad de juego mejor. Además, trabajamos con GPS, fotocélulas, seguimiento individual, tenemos todo planificado, conocemos bien nuestros cuerpos y nuestra capacidad.”

El futuro

Podrá ser RWC 7s el comienzo de la recuperación de Brasil?

“El ganar tanto en la región nos hizo repetir lo que nos servía. Ahora tenemos un objetivo mayor, un mandato. El año próximo tendremos la clasificación a los Juegos Olímpicos, los Juegos Panamericanos, y obviamente queremos volver al circuito. Si no estamos allí es porque no nos dio el nivel y debemos mejorar.”

El ejemplo de China es algo que sirve de espejo. “Desapareció durante cuatro años y volvió con todo. Hay que desarrollar, trabajar en el nivel de las chicas. 

“Ir a un torneo cada tanto y jugar con equipos fijos es complicado, pero pudimos demostrar que con trabajo se puede ser competitivas. Nuestro coach se puso mas duro con nosotras y eso está bueno.”

En cuanto a sus objetivos personales, Baby sentencia. “Tengo 32 años ahora y tendré 34 para los Juegos Olímpicos en Tokio, la misma edad que dos de mis compañeras en Río. Me encantaría llegar a eso.”